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La vida es esta

No quiero que penséis que este es un post Mr. Wonderful en el que os hablo de lo bonita que es la vida u os trato de dar lecciones de cómo vivirla. Más que otra cosa, este post es una amalgama de pensamientos que me rondan la cabeza y de los cuales me apetece hablar.


A mis 28 años, he dado muchos bandazos a lo largo de mi vida. Hace una década, cuando entré en este maravilloso mundo de la mayoría de edad y el adulting, tenía unas expectativas y estas no solo no se han visto cumplidas, sino que han ido transformándose en todo este tiempo. La cuestión es que tendía a soñar a lo grande y a posponer la felicidad, de modo que pensaba cosas como "cuando termine de estudiar viviré no sé dónde, trabajaré en no sé qué, me compraré una casa de esta manera...". Y tener metas está muy bien, el error es pensar que tu vida comenzará entonces, y no es así.


Lo que quiero decir es que la vida no es la búsqueda de esas grandes metas, sino todo lo que hay entre medias. El valor no reside en el chalet que te quieres comprar algún día, sino en todas las tardes que pasas haciendo las cosas que disfrutas. Y, aunque esto pueda parecer una obviedad, me ha costado mucho llegar a este punto.





Fancy

Normalmente siempre suelo compartir inspiración para crear conjuntos casuales, por lo que encontrar este vestido me dio la oportunidad de salirme de lo común y hacer algo más especial. En cuanto lo vi en el catálogo de DressLily supe que sería el vestido ideal para asistir a una cena o a una cita.

Este es el clásico vestido rojo para ocasiones especiales. A mí me gusta porque tiene un lazo en el pecho y escote bardot. Aunque en la imagen no lo veáis, tiene tirantes finitos, pero yo prefiero ponérmelo así porque creo que le aporta un toque de elegancia.

Una casa rural en Portugal

 


He estado tentada de titular este post como "la desconexión en la pandemia" en una especie de honor a los títulos de la serie Bones, que si sois fans entenderéis la referencia, o algo como "la necesidad de la desconexión", pero he decidido ir más al grano. En parte porque asumir que hicimos esta escapada por esa razón sería erróneo.


¿Por qué escaparse a una casa rural de Portugal en un verano de pandemia? Podría daros mil razones Mr. Wonderful, pero la realidad es que hace unos años nos regalaron una caja de experiencias, de esas de Wonderbox, y en previsión de más catástrofes mundiales decidimos que teníamos que gastarla YA. Nuestra mejor opción fue la Casa de Santa Ana da Beira, en el distrito de Guarda, en Portugal. 


Nuestra elección fue muy acertada, ya que está cerca de Salamanca, es una casa rural con muy poca ocupación y era un sitio ideal para la distancia social. Cada habitación tenía su propia entrada al jardín con piscina, por lo que no tenías que cruzarte con nadie por el pasillo, y todo estaba limpísimo y muy cuidado.


Además de hablaros de esto, os enseño el outfit que llevé ese día. Especialmente el precioso bolsito de DressLily con el que lo combiné. Porque, ya sabéis, si tiene cuadritos vichy lo quiero.