Hace tiempo, cuando compartà una imagen en Instagram, una chica me ofreció colaborar con ella para promocionar uno de sus productos en la red social. A lo que añadió, especificando, "como influencer". Supongo que me quedé pensando un poco en ello, con ese término dando vueltas en mi cabeza, y que eso fue lo que me hizo ver la palabra "influencer" en todos los titulares, en artÃculos, en promociones... Influencer.
Quiero remarcar que yo no soy una influencer. No es solo el hecho de que no me considere como tal, sino que, literalmente, no lo soy porque mi blog no tiene las cifras y el engagement suficiente como para serlo. Vaya eso por delante. Pero, aparte de eso, hay algunas cosas sobre las cuales me gustarÃa reflexionar.