No soy mucho del verano, tengo que reconocerlo. Siempre he pensado que es de las peores épocas para combinar ropa porque apenas puedes jugar con las capas y los accesorios, sobre todo si hace muchÃsimo calor. Pero también tengo que reconocer que me encanta poder llevar pantalones blancos y rayas hasta hartarme, cosa que en invierno no puedo. Eso por no hablar de los capazos.
Y, precisamente, esta entrada va justo de estas tres cosas: los pantalones blancos, las rayas y los capazos. Pero de una prenda más también: mis nuevas sandalias estilo navajo. Todo ello combinado hace el outfit perfecto para un dÃa relajado en la piscina, que es una de las cosas por las que perdono al verano. Bueno, esa y poder salir de noche sin congelarme.
