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Qué llevar a una escapada de primavera

Para muchos, la primavera es el nuevo verano. Hay quien prefiere hacer una pequeña escapada en la estación de las flores para disfrutar de paisajes más coloridos, destinos menos abarrotados, precios más bajos y temperaturas menos colurosas. Lugares como la Provenza, Marrakech, la costa portuguesa o el sur de España son algunas de las mejores opciones. Lo que se busca es disfrutar de temperaturas moderadas (25 graditos), desconectar y apreciar los bellos paisajes primaverales.

Esta claro que no se trata de unas vacaciones en la playa, pero la temperatura beneficia a aquellos que quieren caminar y conocer lugares nuevos. Yo he hecho algunas escapadas de primavera a Galicia y Lisboa y puedo asegurar que es siempre una buena idea.

Pero la cuestión difícil es: ¿qué llevo en la maleta? Mientras en verano e invierno es bastante sencillo hacer una maleta porque sabemos exactamente lo que vamos a necesitar, en primavera no es tan fácil. Tan pronto hace un calor inexplicable como que empieza a llover a mares. Por eso, hoy os traigo algunas ideas para hacer el equipaje primaveral perfecto.



Básicos de equipaje de verano

Siguiendo con la línea de los equipajes tras mi entrada anterior, quiero ahondar más en este tema. Me parece el momento adecuado, ya que he empezado con ello y voy a continuar.

Os enseñé un buen plan de hacer el equipaje, pero lo que realmente nos interesa no es el cómo, sino el qué. Es decir, da lo mismo cómo hacerlo si no tenemos claro qué meter, y eso es lo que importa. Ya podemos conocer miles de maneras de hacerlo fácil y llevadero, que si no tenemos ni idea de qué llevar no nos va a servir de nada.


Cómo hacer bien la maleta

El verano es la estación de los viajes por excelencia. Disponemos de más tiempo para visitar destinos desconocidos, recorrer kilómetros para juntarnos con esas personas que viven lejos, volver a casa si vivimos en otra ciudad... En definitiva, disfrutar de las vacaciones viajando. Y todo eso no se resume en otra cosa que: maletas.

Maletas para arriba, maletas para abajo. Maleta grande. Equipaje de mano. Bolsas de fin de semana. ¡Horror! No sé vosotros, pero yo odio hacer las maletas. Cada poco estoy viajando, pues es lo que tiene tener familia esparcida por toda la geografía española, y no soporto la idea de pasarme horas comiéndome la cabeza con qué llevar, cuántos días, si repetiré conjunto, si todo tiene que combinar, qué tiempo hará... Conclusión: dolor de cabeza.

Lo único bueno de viajar tanto es que aprendes a hacer bien una maleta. Soy una persona que ama la organización, y siempre me obligo a mí misma a cumplir ciertos objetivos: llevar x maletas, tardar x tiempo, tener el equipaje en la puerta a x hora... Y como fiel amante de la organización (A veces exagerada) sigo un riguroso plan maletil que repito siempre que me toca en rigoroso orden.

Hoy, aprovechando la época maletera, os enseño mi método. Si lo hacéis bien, no deberíais tardar más de dos horas.