TenÃa muchÃsimas ganas de publicar esta entrada y la estaba posponiendo para un momento en que tuviera tiempo de escribirla. Y es que este ha sido siempre uno de mis posts favoritos desde que leo blogs de lifestyle. La razón es que, a veces, parece que la vida de algunos influencers es demasiado perfecta y eso nos hace sentir que la nuestra es un auténtico desastre.
Tienen todo siempre ordenado, la casa perfectamente decorada, una comida deliciosa en una mesa repleta de platos con una pinta estupenda, parece que siempre se están divirtiendo y haciendo algo interesante... Y, mientras, los demás nos pasamos los dÃas de casa al trabajo y del trabajo a casa, sin tiempo para ordenar el escritorio y sin ganas de hacer otra cosa que no sea ver la tele en chándal.
Pero entonces me di cuenta de que muchas de las fotos que yo hago pueden engañar a los demás, aunque a mà no me lo parezca. Evidentemente, como yo misma las he tomado, sé lo que hay detrás y siempre pienso que los demás, al menos, se lo imaginan. Pero no es asÃ. No todos nuestros seguidores nos conocen ni saben cómo vivimos. Por ello, hoy os desvelo qué ocurrÃa realmente en el momento en que hice algunas fotos.







