De por sà Zimbio es una de mis páginas favoritas, ya que con sus cosas graciosas me salva de verdaderos momentos de aburrimiento y retrasa los momentos de ponerme a hacer cosas productivas para mi futuro. Pero últimamente la he cogido con sus trivias, que son una especie de juegos de adivinar preguntas sobre una temática eligiendo entre varias opciones. Pero no os creáis que son sobre ciencia o deportes, no, sino sobre chorradas del mundillo de la farándula (Cine, famosetes, curiosidades...).
Esta es la eterna pregunta de los hombres. O de las mujeres hacia otras mujeres. O de los niños. En cualquier caso ha sido una cuestión que ha avivado la confusión de quienes no acostumbran a usar bolso. Incluso yo misma me lo pregunto al sostener el maxibolso de mi madre, que fácilmente puede llegar a pesar igual que mi gato.
Está claro que cada persona es un mundo. No es lo mismo el maxibolso de la rutina universitaria que el clutch de una noche de fiesta. Ni es lo mismo el interior del bolso de una mujer de cuarenta que de otra de veinte. Pero siempre hay algunas cosas en las que todas coincidimos y que son un must en el bolso de cualquiera.
¿No os pasa que hay semanas en las que sentÃs que no sois vosotros mismos? Pues asà ha sido mi semana. Normalmente siempre tengo al dÃa mi agenda, y ni la he tocado. No he escrito nada de nada en mucho tiempo y me siento fuera de toda inspiración. Apenas me he dedicado a mi casa, pues suelo hacerlo por las mañanas y me las he pasado durmiendo. He dejado aparcados mis pantalones de running y las deportivas, con lo que a mà me gusta salir a correr. Eso y algunas otras cosas más me han hecho extrañarme de mà misma.
Últimamente me pasa demasiado, y eso me preocupa, porque una vez que pierdo la rutina me cuesta mucho volverla a coger. Ahora lo achaco al verano, el calor y las pocas ganas de moverme que me da, pero el verano se va a terminar y yo sigo asÃ. En estas situaciones lo que hay que hacer es recuperar el mando de nuestra vida. Repetirnos una y otra vez que estamos jugando seriamente con nuestro futuro y que ya no podemos permitirnos el lujo de que la pereza nos domine.
Taylor Swift es mi mayor inspiración. A menudo sus letras han dibujado mi vida a la perfección, me han emocionado, me han hecho reÃr y llorar a rabiar. Amo ese toque country que solo ella sabe darle al pop, la forma con la que ha sabido conmover a millones de personas solo con sus letras, sin recurrir a escándalos y a faldas demasiado cortas.
Hola, soy Paula, la mayor enamorada de los vestidos del mundo, y si son náuticos, mejor. Me regalaron varios vestidos hace poco, y este que os voy a mostrar es uno de ellos. DirÃa que es uno de mis favoritos, pero es que ¡todos son mis favoritos!
Llego de vacaciones y estoy más cansada que de costumbre. Es ridÃculo pensarlo, pero es cierto: necesito un descanso de las vacaciones. Aunque, en realidad, no es tan raro, ¿Cierto? En las vacaciones no descansamos en realidad. Si somos del interior y vamos a la costa, nos pasamos la semana yendo a la playa. Si somos de ciudad y nos vamos al pueblo, nos pasamos la semana corriendo de aquà para allá. Y, si no, a parques acuáticos, a hacer senderismo, a visitar ciudades desconocidas...
En otro orden de cosas... ¡Me han nominado! Esta vez ha sido Alba, del blog Enfant Coco, una chica monÃsima, con mucho estilo, que lleva este blog de moda. ¡Gracias!
Los premios en cuestión son: Liebster Award, Best Blog, y Este Blog Sà Que Mola.
No he leÃdo 50 Sombras de Grey, eso para que quede claro. Y no lo he hecho debido a la cantidad de personas que me han comparado la forma de escribir de su autora con la de un niño de once años. Pero, repito, no lo he leÃdo y, por tanto, no puedo juzgar por mà misma. En cualquier caso, este punto no va de eso, ni siquiera del trailer (El cual no puedo evitar comprar con Crepúsculo por razones obvias - o no tan obvias, depende -), sino de este artÃculo que leà en Series.ly.
Me gustan no solo por lo bien que combinan con vestidos y con blusas, sino en vistas hacia el cada dÃa más cercano otoño (Hay que asumirlo) para combinarlo con algún jersey beige, leggings y botas Hunter.
Cuando un viaje de seis horas se transforma en uno de doce. Cuando tras las ventanas del coche en dicho viaje solo se ven terrenos secos y el brillo de un sol infernal en la carrocerÃa del coche de delante. Cuando te das cuenta de que has olvidado algo importante en un área de servicio que pasaste hacÃa hora y media y debes regresar. Cuando, por culpa de todo aquello, te tienes que resignar a disfrutar de un dÃa menos de vacaciones.