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Halter printed bikini



Tiene gracia porque, de todas las fotos que hicimos ese día, esta es, sin duda, mi favorita. No una en la que se vea el bikini de frente, no una en la que salga posando con el agua. No. Esta. No sé si es por el azul del cielo, el color de mis uñas o la apreciación del estampado del bikini, pero esta imagen resume todo lo que quiero contar en este post.

Si ya en el post anterior de outfit os conté que me había salido de mi zona de confort por elegir un modelo de vestido con el que nunca antes me había atrevido, con este bikini sumamos y seguimos. No es por la prenda en particular, sino por el hecho en sí de que yo saque un bikini deliberadamente. Lo he hecho antes dos veces (una vez en la piscina y otra como recuerdos del verano), pero generalmente no me siento cómoda posando en bañador.

No obstante, el bikini lo merece. Lo que ya sabéis es que el estampado que imita los motivos de la porcelana es uno de mis favoritos. Y lo encontré, precisamente, en una combinación de bikini que no dudé en pedir. Tiene escote halter, es de talle alto, tiene estampado de porcelana y queda muy bien.







Este bañador también es de la última colaboración que hice con DressLily y estoy bastante contenta. Es muy diferente a todo lo que he tenido antes debido a sus características, pero ha sido una apuesta que me ha salido bien. La mayoría de trajes de baño que tienen en catálogo no me gustan mucho, pero a veces encuentras una joya como esta y eso siempre te anima un montón.

Favorece mucho casi cualquier tipo de figura porque la braguita es negra, con pliegues (esto disimula caderas) y de talle alto. La parte de arriba tiene relleno y el estampado llama toda la atención del conjunto, por lo que resalta el pecho. El escote halter también favorece a esto. La pega que tiene es que por atrás solo se anuda en la parte de arriba, de modo que te tienes que poner la parte de arriba como una camiseta y no como un sujetador. Eso, aunque no tiene mayor relevancia, es raro en un bikini y hace que resulte incómodo por la falta de costumbre.

Lo estrené hace unos días en la piscina de una amiga, ya que con la crisis del Coronavirus no me atrevo a pisar una piscina pública (esto puede que sea más psicológico que otra cosa, pero me da miedo). Este verano va a ser atípico y, probablemente, muchos nos quedemos sin vacaciones, por lo que debemos aprovechar todos esos pequeños momentos que nos pueda dar la vida. Este pobre bikini no verá mucha playa (ninguna, quizá), pero haremos lo que podamos.








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