Existen una serie de comportamientos que a mí, personalmente, me gusta llamar "el círculo de la negatividad". No sé si este término existe realmente o es invención mía, pero yo lo uso y os lo presto. No obstante, creo que estos comportamientos se enmarcan dentro de una actitud con la que todos estamos más familiarizados y que recibe el nombre de autoboicot.
Este "círculo", como yo lo llamo, es un cúmulo de pensamientos pesimistas y autodestructivos que puede compararse a un agujero negro más el ciclo de la lavadora: no hace otra cosa que dar vueltas y vueltas sin parar, sumiéndonos cada vez más profundamente en un pozo si no lo detenemos a tiempo. De hecho, te deja casi los mismos síntomas físicos como si realmente te hubieran metido dentro del tambor.
Desde hace un mes, han tenido lugar en mi vida una serie de circunstancias que me han hecho entrar de lleno en este "círculo de la negatividad" o autoboicot. Dudas de ti mismo, de tus capacidades, de tus objetivos, de tu forma de ver la vida... Afortunadamente, existen una serie de herramientas que te pueden ayudar a salir de ahí. Acudir a un profesional, leer algún libro de psicología positiva, practicar mindfulness, etc.
Hoy, voy a compartir con vosotros algunas actitudes básicas que he ido aprendiendo para evitar hacerme autoboicot.









