¡¡Felices Pascuas!!
Como una chica que vive enamorada del chocolate, las cosas cuquis y los tonos pastel, era inevitable que me encantara la Pascua. No la Semana Santa, sino la Pascua. Ya sabéis, todo lo que sea comer huevos de chocolate, decorar con conejitos y pintar pollitos de porcelana.
Ya sé que no es una fiesta tÃpica española, pero eso a mà siempre me ha dado igual. Si sois enamorados de la Semana Santa me vais a tener que disculpar, pero esa festividad no es para mÃ. No reniego de las torrijas (ñam), pero prefiero comer huevos de chocolate. ¡Dejadme con mi locura!
Supongo que se debe a la estética. Todo lo relativo a la Pascua está revestido con flores y colores dulces. Es un sÃmbolo de la primavera, de la luz, la inocencia de la infancia, la felicidad de las pequeñas cosas... En definitiva, todas esas cosas bonitas de las que intento rodearme cada dÃa.








