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Convivir con la pérdida

De pequeños solemos pensar que la realidad que vivimos es como siempre va a ser, que hay una jerarquía inamovible entre hijos, padres y abuelos. Yo recuerdo que pensaba que siempre iba a ser una niña. Sí, tenía constancia de que cumplía años, pero no de lo que eso significaba realmente. No sé, es raro. La cuestión es que, hasta cierta edad, no notamos los cambios en nuestra vida. Situación económica, mudanzas, rupturas, pérdidas...

Llevo unos días pensando que, quizá, parte de la madurez sea aprender a convivir con la pérdida. Si de pequeños apenas nos percatábamos, de adolescentes lo sentimos más. Las primeras rupturas son muy dolorosas, el distanciamiento con grandes amigos, la pérdida de un ser querido... Conforme vamos creciendo es cuando vamos aprendiendo que todo eso es parte natural de la vida y que hay que convivir con ello de la mejor manera posible, ya que las personas van y vienen en nuestras vidas, por unas u otras razones.

Todo esto ha venido a raíz del fallecimiento de mi abuelo. (Es por eso que mi actividad en el blog se vio afectada). Para mí, está siendo muy difícil, pero, por otro lado, una parte de mí sabe que es un proceso natural por el que tenía que pasar tarde o temprano y del que no se libra nadie. Dejando a un lado los tópicos, esa es la única verdad que hay que pensar cuando toca enfrentarse a un pérdida.




Tell 'em that is my birthday! (OOTD / Photo session)

¡Es mi cumpleaños! (Tiro confeti)







Pues sí, hace exactamente 23 años que vine al mundo. Cuántas cosas han pasado desde entonces... A cada segundo, a cada minuto, no nos damos cuenta, pero la vida pasa. Hay veces que creemos vivir en un momento para siempre, pero no es así, y, casi sin percatarnos, el tiempo se agota. Se podría decir que nuestras vidas son como relojes de arena puestos en fila en largas hileras, y su arena no deja de caer, lentamente. Suena tétrico y medio pesimista, sí, pero no pasa nada. La vida es muy larga, aunque muchos digan lo contrario. Como dije una vida en este mismo blog, la vida es lo más largo que tenemos. Y cumplir años no es ponerse un peso más en la espalda, sino subir un pequeño peldaño cada vez, aprendiendo más y más.

Top 5 de la semana

Spring break!



Es horrible, ¿verdad? Mientras todos en EEUU celebran su spring break yéndose de fiestorro a playas paradisíacas, nosotros estamos aquí con la Semana Santa, sin bikinis de colores y viendo gente con capirotes. El mundo es injusto. Pero, ¡Eh! ¡Estamos de vacaciones!

Ha sido una semana muy extraña, llena de trabajos de guión y de desconexión casi total del blog. Y eso no me gusta, porque adoro el blog, os adoro a vosotros y adoro escribir sobre mis cosas y que en cierto modo sean también vuestras cosas. Me pone triste cuando no encuentro ni 5 minutos para dedicarle y tengo que posponer y posponer las entradas, y ya ni hablamos de comentar.

Por eso me alegro de que hayan llegado las vacaciones. Necesitaba tiempo para reflexionar y alejarme un poco de todo. No quiero daros envidia pero tengo casi 3 semanas de vacaciones. En verdad la mitad no estaré, pues me voy al pueblo (Sí, un clásico de la desconexión), pero lo que esté intentaré dedicarlo en cuerpo y alma a todo lo que me he prometido hacer (Escribir, atender el blog, redecorar mi habitación, ponerme al día con el curso de community manager...).

Os dejo con mi top 5 de esta semana.


1- ¡Vuelve Young & Hungry!

Allá en mis primeros top 5 (lo buscaría, pero ni me acuerdo de cuando fue esto exactamente), os comenté que se lanzaba una nueva sitcom producida por Ashley Tisdale y protagonizada por Emily Osment, Young & Hungry, y que había visto el piloto pero no me había convencido. Bien, pues espero que no me hicierais caso, porque seguí viendo la serie y es genial. ¡Me encanta!

Es un sitcom clásica, divertida, colorista, que te pone una sonrisa en los labios mientras la ves y te hace olvidar los problemas durante 20 minutos. ¡Y esta semana comenzó su segunda temporada! Si sois de esos que a los que os da pereza comenzar a ver series que ya llevan varias temporadas, este es vuestro momento. Además, solo tiene 10 capítulos. No os arrepentiréis.



2- El final de Pequeñas Mentirosas

La cosa hoy va de series, pero parece que es la época de terminar unas y empezar otras. La que termina su quinta temporada es mi favorita, PLL, y lo hace a lo grande. No han tenido muy buena quinta temporada, pero han sabido darle un gran final donde se deja muuuucho en alto y se avanza algo de A que nadie esperábamos (claro que después nos volverán a decir otra teoría que romperá esta última). Ahora que las cosas están tan difíciles para las cuatro amigas (y no hago spoiler), no puedo esperar a la nueva temporada para ver cómo van a salir de esa.

También os digo que lo que más me ha gustado del capi han sido las bromas posteriores sobre Charles. Ya sabéis, los típicos memes con la cara de Dan Humphrey diciendo "soy yo", o con la cara del gay de Chicas Malas diciendo lo de "no es de este instituto". Si habéis visto el capítulo, lo entenderéis.




3- 25 confesiones de una persona que siempre llega tarde

Soy una tardona, una impuntual o mala gestionadora del tiempo, como vosotros prefiráis. Mis amigos lo saben, yo lo sé, todos lo sabemos, pero en fin. La cosa es que hay gente que piensa que los que somos como yo lo hacemos a propósito y no es así. De hecho, yo me puedo pasar toda la tarde pensando "a las 20.00 tengo que estar allí, así que me prepararé media hora antes". Y la tarde termina conmigo a las 19.55 corriendo por la casa a medio vestir preguntándome qué coño ha pasado. Es más, hay ciertas veces en las que tenemos todo el tiempo por delante, vamos tranquilos, todo parece ir genial, y... no sé cómo volvemos a llegar tarde.

Yo me eché unas risas con ese artículo, y si vosotros también sois así, os reiréis conmigo.




Este artículo de S Moda ha sido lo más inspirador que he leído en mucho tiempo. Ya sabéis que a mí me encantan las cosas inspiradoras porque espero poder ser inspiradora algún día. Personalmente, sé que estoy resignada a tener una vida normal como todo el mundo, pero eso nunca me ha gustado. Me gusta la vida acorde a mí, como he dicho alguna vez. En este artículo se nombra a varias mujeres que dejaron sus rutinas grises atrás para dedicarse a las cosas bonitas que les gustaban (la moda, los muebles, la papelería original...), ya que sentían que sus vidas dejaban de ser lo que ellas querían que fuera.

En cierto modo yo me siento así, y eso que ni siquiera he empezado a vivir, como quien dice. Según como yo lo veo, cada persona debería vivir acorde a sí misma, con sus pasiones y lo que les gusta siempre por delante. O, como digo yo, al menos intentarlo, que para trabajar en el McDonald siempre hay tiempo.

Atentamente, papelería atelier (¡Está aquí en Salamanca!)



El artículo de BuzzFeed está en inglés, pero se entiende perfectamente y no tiene desperdicio. Todos hemos escuchado de alguien con depresión o le hemos conocido, o incluso varios, y en la mayoría de los casos no lo hemos sabido hasta que alguien nos lo ha confirmado. Y aún así cada vez que pensamos en una persona deprimida nos imaginamos a alguien con rostro triste o hecho un ovillo en el sofá. De hecho, cuando leemos un artículo sobre la depresión siempre adjuntan imágenes de archivo de internet en blanco y negro con alguien tapándose la cara con las manos. Y esto, amigos, no es real.

Abrid el Facebook y solo veréis caras sonrientes. Puede que ninguno de ellos esté deprimido, pero seguro que hay cierto porcentaje (por mínimo que sea) de contactos que padece esta enfermedad. Y nunca lo sabréis, pues seguirán subiendo selfies sonriendo y diciendo lo genial que ha sido ese día en familia o esa noche con los amigos. Incluso nosotros mismos hemos vivido situaciones oscuras y hemos subido imágenes felices, bien para intentar ayudarnos a nosotros mismos, bien para disimular o bien porque, simple y llanamente, es lo que se hace hoy en día y no nos lo cuestionamos. A mí, sin ir más lejos, me ha pasado de estar alguna tarde aburrida repasando mi vida en Facebook, llegar a una etapa que recordaba muy mala y ver cosas solo aperentemente positivas. Es el engaño de la vida moderna.

En este artículo que os muestro aparecen diversos casos de personas que han querido compartir sus experiencias tras padecer una depresión, adjuntando sus fotos de las redes sociales, para que veamos lo engañados que vivimos con estas plataformas y lo equivocados que estamos con algunos clichés. Es bastante triste, la verdad, pero real. 




Hasta aquí mi top 5 de esta semana. ¡Felices vacaciones de Semana Santa!

Here Comes the Sun

Ya huele a primavera, ¿verdad? Y no lo digo como una de esas "frases hechas" que se dicen, sino porque es verdad. Esta mañana he colgado la ropa fuera, cosa que hago cuando vuelve el buen tiempo, y el olor del ambiente era diferente. Olía a primavera.

Y es que, como decían los Beatles, Here Comes the Sun tururu. Cuando sale el sol es como si todo mejorase de repente. Tenemos más energía y más ganas de hacer cosas. En definitiva, somos más positivos. Somos como las lagartijas, en cuanto hace un poquito de sol, todos salimos en busca de esos rayos curativos que no hemos visto en meses. Y comenzamos a ver flores, sentir el calor, los días son más largos... En fin, parece que todo mejora un poquito.




Vive la vida que has imaginado

Vivimos en un mundo en el que existen demasiados “Debería hacer…”. Pero no hablo de los propósitos de Año Nuevo ni nada de eso. Hablo de lo que está considerado como el deber. Graduarse en el instituto e, inmediatamente, hacer una carrera. Como si eso fuera una meta o la única vía hacia el éxito. Y, cuando tenemos dicha carrera, hacer unas prácticas y encontrar un puesto de trabajo digno. Te guste o no.

Pero, ¿por qué? Cuando hay una persona que se rebela contra todo esto y dice “No me apetece” todos se le echan encima como leones. “¡Deberías hacerlo!”. Como si solo existiera un camino para todos. Como si todo el que estudia derecho tuviera que trabajar en el mismo bufete durante 50 años. Como si todo estudiante de periodismo tuviera que trabajar en El País. Como si todo el que tiene filología tuviera que ser profesor. ¿Y si no quiere? ¿Y si después de terminar la carrera se ha dado cuenta de que lo que ama es cocinar? “¡Pero no puede, porque tiraría su carrera a la basura!”

¿Y qué? La vida es cambio. Es descubrimiento. Es salirte del camino establecido para abrirte paso entre la hierba por la que nadie ha pisado antes. Yo no sé vosotros, pero aún estoy experimentando la vida. Será que no leí bien el manual de instrucciones, pero yo me he dado cuenta de que solo me siento cómoda realizando aquello que va bien para mí según yo, aunque el resto del mundo no lo vea así. Quiero llegar a la vida que me he imaginado, no a la que todos creen que debo llegar.