Trabajos y responsabilidades, como decÃa una bloguera no hace mucho. Pero quizá yo no dirÃa eso. sÃ, hay trabajos, prácticas, estudios, oposiciones, mudanzas, vueltas a casa en otros lugares, largos viajes de experiencias... En resumen, todo cambia. Pero a veces no es solo eso. Yo creo que la verdadera razón es que cambiamos nosotros y nuestra forma de ver el mundo y relacionarnos.
Esta semana ha sido, cuanto menos, extraña. No porque me haya pasado nada, si no porque yo misma me he sentido asÃ. Entre que la Nochevieja no es de mis cosas favoritas en esta vida, y que al contrario del resto del universo a mà me produce una especie de minidepresión... Luego está eso de que ya empiezan los trabajos y asà a la tonterÃa los últimos dÃas de Navidad, que deberÃamos estar festejando antes de que terminen en el olvido otro año más, los pasamos pensando en apuntes y campus virtuales. A veces me cuesta darme cuenta de que seguimos de vacaciones navideñas, y las recuerdo como muy lejanas...
Hoy en Salamanca ha salido el sol y tenemos un cielo tan azul que no parece enero, lo cual hace fácil soñar con que es primavera, y que van a volver los largos paseos, el senderismo, las excursiones al campo... Y el caso es que, en realidad, me muero de ganas de ir a la nieve. Ay, invierno, querido, si vas a ser invierno mejor haz frÃo y que nieve y cosas asÃ, que me confundes.
Os dejo de cosas que digo sin pensar (De verdad, sin pensar, me pongo y no termino en nada) y vamos con mi top 5 de la primerita semana de este enero 2015.
Fue todo muy idÃlico y muy winter wonderland, con vestidos alucinantes, una fiesta en color blanco, y no faltaron sus tÃpicos homenajes cinematográficos, que fueron entre otros para La ventana indiscreta (Alfred Hitchcock) y Cuento de Navidad (Charles Dickens). Tampoco faltó su siempre genial BSO, compuesta por versiones de canciones navideñas, algunas de ellas incluidas en mi última playlist: My Christmas.
2- Love me harder, de Ariana Grande y The Weeknd
Una vez que te gusta Ariana Grande no puedes parar. Y ya si le añadimos la compañÃa de The weeknd, que le da ese toque más alternativo, se crea algo increiblemente genial que no puedo dejar de escuchar menos de mil veces al dÃa. No creo que no lo hayáis escuchado nunca, pero por si acaso...
Cuando un viaje de seis horas se transforma en uno de doce. Cuando tras las ventanas del coche en dicho viaje solo se ven terrenos secos y el brillo de un sol infernal en la carrocerÃa del coche de delante. Cuando te das cuenta de que has olvidado algo importante en un área de servicio que pasaste hacÃa hora y media y debes regresar. Cuando, por culpa de todo aquello, te tienes que resignar a disfrutar de un dÃa menos de vacaciones.
Se supone que ser normal es llevar una vida igual o parecida a lo que dicta la mayorÃa. Si todos van de rojo, lo normal serÃa vestir el rojo. Y si todos visten el azul, eres el raro que va de rojo. Es asÃ, ¿No? Vale, pero entonces, ¿Que es lo que hace la mayorÃa? La mayorÃa va al colegio, pasa al instituto, elige una rama de bachillerato, se gradúa, elige una carrera, va a la universidad, se vuelve a graduar, hace unas prácticas, consigue un trabajo y se muda. Podemos cambiar universidad por grado o lo que sea, tampoco importa mucho eso mientras que te guÃe a una vida laboral plena.
Y ya está. Esa es la vida fácil y normal, la que nuestros padres desean para nosotros. Estabilidad, una pareja, un perro lanudo y retirarse a la casa de un lago tras la jubilación tras la que te regalan un reloj de oro tus compañeros de la empresa en la que llevas trabajando los últimos veinte años de tu vida.